Si, claro, era Galeano a quien hacía referencia anteriormente, pero la memoria realmente no está a sus anchas…

Es que a veces se ocurren cosas, así como que nacen solas y no hay papel cerca o no hay forma de utilizarlo porque las responsabilidades indican trabajar y no hay divagando, entonces cuando se dan las oportunidades, ahí de una vez vuelan dedos para todos lados. Las palabras que están se escriben, las que no aparecen se les busca reemplazo con frases que puedan decir lo mismo en la ausencia de los rescates de la memoria.

En la isla siguen las cosas como siempre. Un rato a la playa, otro rato a dar vueltas y como no falten, los ratos de trabajo siempre se hacen presentes.

Lo único que se modificó en estos días fue el tema del soñar. Tenía ya unos días de soñar en la noche, como siempre, cosas raras, donde sabes que esa cara la conoces pero en la mañana no recuerdas de quién era…

Pero ahora se acrecentaron los sueños diurnos, así como andar como pavo, pensando en otras cosas diferentes de las que tengo entre manos. Diagramando viajes, viendo para dónde el siguiente paso, o si no será paso y será salto de una vez.

Mucho tiempo, trabajo en silencio, casi no hablo. Quería practicar el idioma pero siento que ya me aburrí un poco, me está pegando el viento de la hispanidad nuevamente.

Miro lo que estoy haciendo pero no estoy viendo eso. Veo mapas, veo pueblos, recorridos, noches, días.