(correo fresquito, recién recibido, de una amiga que anda por Perú… yo no sabía nada de este desastre!!!)
AMIGOS;
EN ESTAS VACACIONES, EL NORTE FUE MAS ALLA DE MI QUERIDO JUJUY. SIN PLANEARLO LLEGUE AL MACHU PICHU. UN LUGAR SAGRADO QUE SE VENDIO A CAPITALES CHILENOS E INGLESES. SIN SABER NADA DE ESTO Y ESCUCHANDO EN EL MERCADO LAS INJUSTICIAS QUE VIVE EL PUEBLO DE CUSCO ME FUI METIENDO CADA VEZ MAS CON EL TEMA. TERMINE QUEDANDOME UNOS DIAS MAS EN CUSCO PARA APOYAR LA MARCHA DEL 23 DE ENERO, EN CONTRA DE LAS LEYES QUE AMPARAN LA PRIVATIZACION.
POR FAVOR TOMATE UN TIEMPO, Y ENTERATE DE LO QUE EN VERDAD PASA. NOSOTROS TAMBIEN DEBEMOS ESTAR BIEN DESPIERTOS Y ALERTAS PORQUE YA NOS VENDIERON MEDIO PAIS.
CUIDEMOS LO NUESTRO EN SERIO LOCO!!!
SALUDOS Y GRACIAS POR EL TIEMPO Y LA DIFUSION.
MAGUI
EL GOBIERNO DE ALAN GARCÍA PRIVATIZA EL PATRIMONIO HISTÓRICO DEL PERÚ
Machu Picchu: Un menú para unos pocos
Mientras el gobierno neoliberal de Alan García implementa políticas cada vez más sabrosas para los grandes grupos económicos del primer mundo, el pasado 23 de enero más de 50.000 manifestantes, en lo que fue un día histórico para el Cuzco, salieron a las mismas calles por donde alguna vez se inspiró el revolucionario Che Guevara. Marcharon y exigieron la derogación de nuevas leyes destinadas a engordar a unos pocos con el alimento de otros muchos.
Por Nicolás Schifman (desde Cuzco, Perú)
A pesar de lo que significó la derrota de los Incas frente a los españoles, cinco siglos después se siguen realizando nuevos descubrimientos arqueológicos de esta milenaria cultura.
Los españoles y sus armas colonizaron a los pueblos originarios e intentaron eliminar toda manifestación de cultura imponiendo sus reglas, sus iglesias y sus costumbres. Las grandes ciudades andinas fueron tragadas por la selva y el desierto, y sus pobladores comenzaron a vivir en ciudades nuevas o reconstruidas al mejor estilo europeo.
Solo con recorrer la ciudad de Cuzco y sus alrededores a pie es suficiente para que cualquier persona con cierto sentido común pueda comprobar por sí sola el gran esfuerzo español de sepultar una cultura para siempre. Sin embargo, la resistencia de los nativos durante siglos consiguió mantener vivas muchas de sus costumbres cotidianas, religiosas, artísticas y culinarias.
En las últimas décadas el aire neoliberal que estamos respirando en Sudamérica es lo que a muchos les gusta llamar la nueva colonización. Un monstruo grande cuyo plato favorito o, mejor dicho, su principal fuente de alimentación, son los recursos naturales.
Se devoraron como un bocadito los minerales del cerro Potosí, se toman como agua las reservas de hidrocarburos y se están morfando como pan caliente los últimos bosques nativos que le quedan a nuestro continente. Su ambición interminable produjo naturalmente escasez y un aumento en el costo de seguir extrayendo recursos a cualquier precio.
Como resultado debieron salir en busca de nuevas fuentes de alimentación y fue entonces cuando descubrieron un nuevo producto de lo más rico en proteínas: el turismo.
Lo que quedaba por descifrar era cómo hacer para devorarse esta delicatessen ellos solos, pero con el apoyo de los estados democráticos americanos. Tan solo bastó con sentarse en una mesa y renovar el menú como si se tratara de la carta magna y esperar que los mozos (elegidos por el pueblo) les ofrecieran los cubiertos y les sirvieran su nuevo bocadito en bandeja.
El pasado mes de diciembre, el actual encargado de la cocina, Alan García, y los garzones congresistas del restaurante “República del Perú”, consiguieron agregar al menú dos nuevos combos: la Ley 29164 (de promoción del desarrollo sostenible de servicios turísticos en los bienes inmuebles, integrantes del Patrimonio Cultural de la Nación) y la Ley 29167 (que establece el procedimiento especial y transitorio para las licencias de edificación, ampliación, o remodelación de establecimiento de hospedajes).
Demás está decir que la renovación del menú se pensó en función de los intereses de inversionistas (cadenas de hotelería, de gastronomía, servicios ferroviarios, etc.) y por supuesto de los clientes más fidelizados (turistas de clase alta). ¿Y el pueblo? ¿Como se beneficiaría con estos nuevos platos? La respuesta del cocinero García pareció ser que, ante platos más grandes y más jugosos, mayores restos de comida iban a quedar para los hambrientos.
En lo que fue un día histórico para el Cuzco, el pasado 23 de enero más de 50.000 manifestantes salieron a las mismas calles por donde alguna vez se inspiró el revolucionario Che Guevara. Marcharon y exigieron la derogación de estas nuevas leyes destinadas a engordar a unos pocos con el alimento de otros muchos.
Mientras la prensa centralista limeña cerraba sus ojos y el presidente de la república se reunía en Europa con sus colegas dirigentes, en la capital histórica resonaban frases contundentes: “Atrás, atrás…. Gobierno incapaz”, “Machu Picchu no se vende, se defiende”, “Si no hay solución, habrá revolución”.
La marcha fue convocada por la Federación Departamental de Trabajadores del Cuzco (FDTC) y tuvo el apoyo de diversos sectores gremiales, sindicales, profesionales, de estudiantes, y populares.
El Cuzco, conforme a la Constitución Política, es la capital histórica del Perú, pero además para la UNESCO y la ONU es Patrimonio Cultural de la Humanidad; por consiguiente, todos en la práctica, tenemos el deber y derecho de defenderlo de cualquier atentado que se perpetre en contra de sus valores históricos, culturales y naturales.
El pueblo fue contundente y le manifestó al mundo que no se conforma con las migajas que los dirigentes pretenden ofrecerles.
Estos acontecimientos suceden en un Perú con políticas cada vez más sabrosas para los grandes grupos económicos del primer mundo. Por solo dar un ejemplo, en Machu Picchu, una empresa chilena de capitales ingleses, consiguió hace algunos años monopolizar de manera absoluta el acceso a esta maravilla del mundo.
La única forma de llegar es en tren o caminando por el Camino del Inca. El precio mínimo del pasaje en tren para un trayecto de tan solo 40 Km. es de 70 dólares. La única forma de poder ingresar al Camino del Inca es por medio de una agencia turística autorizada. La tarifa más barata es de 180 dólares.
La alternativa que nos queda a los que no tenemos la plata para pagar estas sumas disparatadas es infringiendo algunas leyes y caminando durante horas por las peligrosas vías del tren.
En la ciudad de Cuzco cualquiera con cara de gringo es tratado como rey y a aquellos locales que todavía conservan sus costumbres religiosas andinas se les están imponiendo restricciones para visitar monumentos tan significativos como los templos Incas, donde todavía acuden a realizar sus ceremonias religiosas.
De seguir a este ritmo, en pocos años el patrimonio cultural peruano se convertirá en una franquicia más. Por ello mismo, la marcha del 23 de enero no debe ser considerada como un paso aislado, sino como el primero de una larga peregrinación en busca de los intereses del pueblo.
La manifestación fue sólo un llamado a las autoridades, quienes minimizaron la magnitud de la convocatoria y continúan sin pronunciarse. Las partes descansan el en rincón esperando que la campana anuncie el comienzo del próximo round que, según los manifestantes, tendrá lugar en el mismo cuadrilátero a mediados de febrero.
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