Mientras estaba ausente y para no seguir en la misma posición, aquí va la referencia a algo bien bonito que estuve haciendo.

Creo que fui comentando que en los últimos meses, los que estuve de nuevo por Argentina, estuve trabajando en actividades que podrían llamarse “rurales” o bien del arte manual, dentro de la especificidad culinaria… En definitiva, aprendí a hacer dulces y a eso me dediqué, a la vez que a otras conservas, incluyendo un poco de conocimiento acerca de la producción de miel y el mantenimiento de una huerta de lo más variada.

Llegado nuevamente a Buenos aires, a trabajar un poco por la carpintería de mi hermano, le ayudé en una tarea bien particular: hacer un jardín dentro del diminuto patio de su casa.

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Aquí va el link necesario, no que concluye en un buen trabajo, sino en la veracidad de que el trabajo se hizo, pero además, eso corre por mi cuenta, quedó bien bueno!

Así fue, buscó unas piedras, buscó una fuente, como para que exista agua en circulación, se buscaron también cortezas de árboles y ya se contaba con una variada cantidad de plantas, algunas de flores coloridas, la mayoría de diferentes tonalidades de verde.

Lo singular en todo esto no fue hacer un jardín, sino hallar ,aunque no lo imaginé previamente, un espacio de paz y tranquilidad, armado con mi hermano, en medio de la ciudad. Bien saben que las ciudades no me gustan, por eso es que en pocos día iré a vivir a Madrid, pues bien, siempre algo nuevo aparece detrás de la piedra menos pensada.

Amiga Mariana, gracias por el ánimo de siempre. Esta vez visitaré la plaza en tu salud!